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INTI desarrolla método para usar botellas PET recicladas como materia prima en impresoras 3D

July 31, 2026 · 12 min de lectura

INTI desarrolla método para usar botellas PET recicladas como materia prima en impresoras 3D

Mi historia: cuando mi impresora escupió un plato de fideos

Les voy a contar algo que me pasó a mí, y no tengo vergüenza en admitirlo. Mi primera impresión 3D fue un desastre. No, mentira: fue un desastre con aspiraciones de obra de arte abstracto. Tenía la boquilla a 210 grados, la cama caliente a 60, y el archivo STL de un lindo llavero que había bajado de internet. Lo que salió fue una masa informe de plástico que parecía un plato de fideos con queso derretido. Mi gato lo miró, lo olfateó, y decidió que era más interesante dormir.

Yo arranqué de cero, como muchos. Compré una impresora 3D económica, de esas que vienen en kit y te hacés amigo del destornillador antes que de la máquina. Me pasé noches enteras leyendo foros, viendo videos, y maldiciendo en silencio para no despertar a los vecinos. El Colo, un pibe autodidacta del club de robótica de Rosario, me pasó un Excel compartido con perfiles de impresión que todavía uso. Me sacó del pozo. Su dicho, que repito siempre, es: “Fallá barato, que el plástico es perdón.”

Y acá estoy, escribiendo sobre una noticia que me tiene realmente entusiasmado. Resulta que el INTI, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, desarrolló un método para reciclar botellas PET y convertirlas en materia prima para impresoras 3D. Sí, leíste bien: esa botella de agua o de gaseosa que tirás a la basura puede convertirse en filamento para imprimir piezas tridimensionales. Y no es un proyecto de laboratorio lejano, es un desarrollo argentino, de acá nomás.

La pregunta que todos se hacen

¿Por qué es tan importante esto? Bueno, empecemos por el principio. Las impresoras 3D funcionan con filamento, que es básicamente un hilo de plástico que se derrite y se deposita capa por capa. Ese filamento se compra en rollos, y los precios en Argentina pueden ser un dolor de cabeza. Un rollo de PLA o ABS de un kilo puede costar entre 15.000 y 40.000 pesos argentinos, dependiendo de la marca y la calidad. Y si estás empezando, vas a quemar bastante material en pruebas, errores, y más pruebas.

Ahora, el método del INTI propone algo distinto: en lugar de comprar filamento nuevo, agarrás botellas PET usadas, las procesás, y las convertís en materia prima para tu impresora. Es economía circular aplicada a la fabricación digital, y tiene un potencial enorme para makers, pymes y talleres que quieren reducir costos y, de paso, hacer algo bueno por el ambiente.

Pero acá va la advertencia honesta, la que no viene en los folletos: no es tan simple como meter una botella en la impresora y apretar un botón. Hay un proceso de por medio, hay que tener ciertos cuidados, y los resultados pueden variar. Tranquilo, todos empezamos por acá. No es magia, es prueba y error.

¿Qué hizo exactamente el INTI?

Según la nota de Radio Universidad, investigadores del INTI desarrollaron un método para reciclar envases de plástico PET usados y convertirlos en materia prima para impresoras 3D, permitiendo imprimir nuevas piezas tridimensionales. La fuente es clara y verificable: https://www.radiouniversidad.com.ar/metodo-desarrollado-por-el-inti-usaran-botellas-recicladas-de-pet-como-materia-prima-para-impresoras-3d/

Lo que no voy a hacer es inventar detalles técnicos que no conozco. No sé si el método usa una extrusora casera, si requiere algún tratamiento químico previo, o si el filamento resultante tiene la misma resistencia que uno comercial. Eso lo tendrían que explicar los investigadores del INTI, y ojalá lo hagan pronto con un manual accesible para todos.

Lo que sí puedo decir, desde mi experiencia, es que la idea de reciclar PET para impresión 3D no es nueva en el mundo. Hay proyectos open source de extrusoras de filamento caseras, hay comunidades enteras dedicadas a esto, y hay gente que ya está imprimiendo con plástico reciclado en sus talleres. Lo interesante del desarrollo del INTI es que le pone un marco institucional, con investigación seria detrás, y eso le da una legitimidad que los proyectos caseros no siempre tienen.

Guía práctica: cómo pensar tu primera impresión con PET reciclado

Ahora, si te picó el bichito y querés probar esto del PET reciclado, acá va una guía práctica desde mi ángulo, el del principiante que ya se comió todos los errores del inicio. Ojo, no es un tutorial paso a paso porque, como dije, no tengo todos los detalles del método del INTI. Pero sí puedo darte un marco para que no te pierdas en el intento.

Paso 1: Empezá por entender tu impresora

Antes de pensar en reciclar botellas, tenés que conocer tu máquina. ¿Qué temperatura soporta tu boquilla? ¿Tu cama caliente llega a los grados necesarios? ¿Tu extrusor puede manejar materiales más rígidos que el PLA? Si no sabés estas cosas, fijate en el manual o buscá el modelo exacto de tu impresora en foros. No hay pregunta boba cuando arrancás.

Paso 2: Investigá el método del INTI

Andá a la fuente, leé la nota de Radio Universidad, buscá si el INTI publicó más información sobre el método. Seguramente en los próximos meses van a salir papers, manuales o videos explicativos. Mientras tanto, buscá proyectos similares de reciclaje de PET para impresión 3D. Hay mucha información en inglés, y también hay comunidades latinoamericanas que comparten sus experiencias.

Paso 3: Conseguí el equipo mínimo

Para reciclar PET y convertirlo en filamento, necesitás, en teoría, una extrusora de filamento. Hay diseños caseros que se pueden armar con una impresora 3D vieja, un motor paso a paso, y una boquilla de latón. También necesitás una forma de triturar las botellas en hojuelas o escamas. Esto puede ser una trituradora industrial, que es cara, o un método casero con tijeras y paciencia. Ojo, no estoy diciendo que sea fácil, solo que es posible.

Paso 4: Limpiá bien el material

El PET de las botellas tiene etiquetas, pegamento, residuos de bebida. Todo eso contamina el filamento y puede arruinar una impresión. Hay que lavar bien las botellas, sacarles las etiquetas, y asegurarse de que estén secas antes de procesarlas. Es un trabajo tedioso, pero necesario. Falló barato, así se aprende.

Paso 5: Controlá la temperatura

El PET se imprime a temperaturas más altas que el PLA. Estamos hablando de alrededor de 240 a 260 grados en la boquilla, y una cama caliente a unos 70 u 80 grados. Si tu impresora no llega a esas temperaturas, vas a tener problemas. Y ojo, el PET es más higroscópico que el PLA, o sea, absorbe humedad del ambiente. Si el filamento está húmedo, va a burbujear y a salir con imperfecciones.

Paso 6: Ajustá la velocidad

El PET no es tan tolerante como el PLA a las velocidades altas. Es mejor imprimir lento, con paciencia. Empezá con una velocidad de 30 a 40 milímetros por segundo, y andá ajustando de a poco. Cada máquina es un mundo, y cada lote de filamento reciclado también.

Paso 7: Hacé pruebas de adherencia

El PET puede tener problemas para adherirse a la cama de impresión. Probá con diferentes superficies: cama de vidrio con laca, cinta kapton, o pegamento en barra. Hacé una impresión de prueba pequeña, como un cubo de calibración, y fijate cómo se comporta.

Paso 8: Documentá todo

Anotá la temperatura, la velocidad, el tipo de botella que usaste, el color, el grosor del filamento. Ese registro te va a salvar la vida cuando algo salga mal. El Colo me enseñó eso: entender por qué falló vale más que la impresión perfecta.

Paso 9: Unite a una comunidad

Buscá grupos de makers en tu ciudad o en internet. En Rosario hay una comunidad activa de impresión 3D, y seguro que en tu zona también. Preguntá, compartí tus resultados, aprendé de los errores de los demás. No hay pregunta boba cuando arrancás.

Paso 10: Sé paciente

Esto no es magia, es prueba y error. Vas a tener fallos, vas a desperdiciar material, y vas a querer tirar la impresora por la ventana. Pero cuando logres imprimir tu primera pieza con PET reciclado, la satisfacción va a ser enorme. Y vas a tener una historia para contar.

Preguntas de la gente

¿El filamento de PET reciclado es de buena calidad?

Depende del proceso y del cuidado que le pongas. Si el PET está bien limpio, seco, y el filamento tiene un diámetro constante, puede ser perfectamente usable. Pero no esperes la consistencia de un filamento comercial de primera marca. Es un material que requiere ajustes y paciencia.

¿Necesito una impresora especial?

No necesariamente. Si tu impresora llega a los 250 grados en la boquilla y tiene cama caliente, podés intentarlo. Pero ojo, el PET es más exigente que el PLA, y si tu máquina es muy básica, puede que tengas problemas. Fijate en las especificaciones antes de intentar.

¿Dónde consigo botellas PET?

En todos lados. Tu casa, la de tus vecinos, el kiosco de la esquina. El PET es uno de los plásticos más abundantes del mundo, y en Argentina se generan toneladas de residuos de botellas todos los días. El problema no es conseguirlas, es procesarlas.

¿Es más barato que comprar filamento comercial?

En teoría, sí. Las botellas PET son prácticamente gratis, y el costo del proceso es mínimo si ya tenés el equipo. Pero hay que considerar el tiempo que le dedicás, la energía que consume la extrusora, y el desperdicio que puede haber en el proceso. Para un hobbista, puede valer la pena. Para una pyme, habría que hacer números.

¿El PET reciclado es seguro para imprimir?

El PET es un material que se usa en envases de alimentos, así que en teoría es seguro. Pero ojo, al calentarlo a 250 grados, puede liberar partículas. Es importante imprimir en un lugar ventilado, como con cualquier plástico. Y no uses botellas que hayan contenido productos químicos o peligrosos.

¿Puedo mezclar PET de diferentes colores?

Sí, pero el resultado va a ser un color mezclado, y puede que no sea uniforme. Si querés un color específico, tenés que separar las botellas por color. Es un trabajo extra, pero da mejores resultados.

¿Qué hago con las impresiones fallidas?

Las podés reciclar de nuevo. Ese es el lindo del PET: es un material que se puede reciclar varias veces, aunque con cada ciclo pierde un poco de calidad. Pero para piezas no estructurales, funciona perfecto.

Mi opinión, la que alguien podría discutir

Acá va mi opinión, y sé que hay gente que no va a estar de acuerdo. Creo que el desarrollo del INTI es excelente, pero no va a cambiar el juego de la noche a la mañana. El problema no es técnico, es logístico. Reciclar botellas PET requiere tiempo, espacio, y un proceso que no es trivial. Para un hobbista como yo, puede ser un proyecto divertido y educativo. Para una pyme que necesita producir piezas de forma constante, puede ser más práctico comprar filamento comercial y dejar el reciclaje para otra escala.

Dicho esto, el valor del trabajo del INTI va más allá del método en sí. Es un mensaje: podemos pensar la fabricación digital de otra manera, podemos cerrar el ciclo de los materiales, y podemos hacerlo desde Argentina, con recursos locales. Eso es inspirador, y eso no se discute.

Tu primera impresión

Si estás leyendo esto y estás pensando en arrancar con la impresión 3D, o si ya tenés tu impresora y querés probar algo nuevo, mi consejo es simple: empezá por lo básico, dominá el PLA, aprendé a calibrar tu máquina, y después recién ahí lanzate a experimentar con materiales reciclados. No te saltes pasos, no quieras correr antes de caminar.

Y cuando estés listo para probar el PET reciclado, acordate de lo que me enseñó el Colo: fallá barato, que el plástico es perdón. Cada error es una lección, cada impresión fallida es un paso más cerca de la pieza perfecta. Guardá tus primeras impresiones fallidas como recordatorio, como hago yo. Son la prueba de que estás aprendiendo.

El camino del maker es así: lleno de pruebas, errores, y pequeños triunfos. Y ahora, con el trabajo del INTI, tenemos una excusa más para ensuciarnos las manos y hacer algo bueno por el planeta de paso. No es magia, es prueba y error. Y eso, para mí, es lo mejor que tiene este hobby.

Nota: este artículo es orientativo y está pensado para hobbistas. Con impresoras, boquillas calientes, herramientas y químicos, seguí siempre las indicaciones de seguridad del fabricante. Los precios mencionados son orientativos y pueden variar.

Facu Ríos
Escrito por Facu Ríos

Maker que arrancó de cero y ya se comió todos los errores del principio. Le hablo al que recién empieza. Voz editorial de PuntoMaker, con asistencia de IA.

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