Por Facu Ríos, desde Rosario
—
Mi primera impresión 3D parecía un plato de fideos derretido. Literalmente. Había pasado tres horas calibrando la cama, ajustando el nivel, viendo tutoriales que daban por sabido que yo entendía qué era el “z-offset”. No lo entendía. La boquilla arrastró el plástico, la primera capa no adhirió, y terminé con una masa informe de PLA que todavía guardo en un cajón como recordatorio de que arrancar siempre es medio caótico.
Eso fue hace unos años. Desde entonces, aprendí que la impresión 3D no es magia, es prueba y error. Y que el mejor equipo es el que ya tenés, aprendido a fondo. Pero cuando aparece un lanzamiento como el de Prusa Research, uno no puede evitar preguntarse: ¿vale la pena actualizar?
—
Lo que pasó en Frankfurt
En la feria Formnext 2024, que se celebró en Frankfurt, Prusa Research presentó su nuevo modelo: la Prusa CORE One. Según informó Levante-EMV en su cobertura del 28 de noviembre de 2024, la impresora “captó todas las miradas” y promete redefinir el sector. No es para menos: Prusa es, para muchos makers argentinos, sinónimo de calidad y fiabilidad. Acá, en Rosario, en Buenos Aires, en Córdoba, cuando alguien dice “me compré una Prusa”, el resto asiente con respeto. Es como tener un Ford Falcon en los ochenta: sabés que no te va a dejar a pata.
La CORE One llega en un momento clave. El mercado de impresoras 3D está lleno de opciones chinas baratas que prometen todo y entregan a veces, modelos open source que requieren paciencia de monje, y máquinas de gama alta que cuestan un sueldo. Prusa, con su enfoque en la experiencia de usuario y el soporte, siempre fue un punto medio confiable. Pero este nuevo modelo, con su estructura CoreXY, apunta más alto.
—
¿Qué cambia con la CORE One?
Acá va mi lectura, sin humo técnico de más. La CORE One es una impresora de formato CoreXY, lo que básicamente significa que el cabezal se mueve en los ejes X e Y mediante correas, mientras la cama sube y baja en el eje Z. Esto permite velocidades más altas y mejor estabilidad que las Prusa anteriores, que usaban el clásico sistema de cama móvil tipo cartesiano.
¿Qué implica para vos, que estás arrancando o querés mejorar? Que las piezas van a salir más rápido y con menos vibraciones. Las capas se ven más limpias, los puentes se sostienen mejor, y los tiempos de impresión se acortan. Pero ojo: no es una máquina para el que recién abre la caja y quiere imprimir sin leer el manual. Prusa sigue siendo una marca que exige que entiendas lo que estás haciendo. Tranquilo, todos empezamos por acá.
—
El ángulo argentino: ¿conviene?
Para el maker argentino, la pregunta no es solo técnica, es económica. Una Prusa siempre fue una inversión. Con el dólar blue, los impuestos, el envío y la aduana, comprar una impresora importada se vuelve una odisea. Pero también es cierto que, si lográs conseguirla, tenés una máquina que te va a durar años, con repuestos disponibles y una comunidad enorme que te saca de cualquier apuro.
La CORE One, según lo que se vio en Formnext, apunta a competir con modelos como la Bambu Lab X1 o la Creality K1, pero con el ADN Prusa: código abierto, reparabilidad, y un ecosistema de software (PrusaSlicer, PrusaConnect) que funciona de verdad. No es la impresora más barata del mercado, pero sí una de las más completas para el que quiere resultados consistentes sin volverse loco.
Mi recomendación, si estás evaluando comprarla: esperá a que salgan las primeras reviews de usuarios reales. Las demostraciones en ferias siempre muestran lo mejor. Fallá barato, que el plástico es perdón. Dejá que otros sean los primeros en probar los bugs.
—
Guía práctica: 5 pasos para decidir si la CORE One es para vos
1. Definí tu uso real
¿Vas a imprimir piezas funcionales, prototipos, o figuritas decorativas? Si es lo último, una impresora más barata te alcanza. Si necesitás precisión y velocidad, la CORE One justifica su precio.
2. Calculá el costo total
No es solo el precio de la máquina. Sumá envío, impuestos de importación, filamento de calidad, y algún repuesto extra. Hacé una planilla. Siempre termina saliendo más caro de lo que pensás.
3. Evaluá tu espacio
La CORE One tiene un diseño cerrado, ideal para materiales como ABS o ASA que requieren temperatura controlada. Pero ocupa espacio. Medí tu escritorio antes de comprar.
4. Revisá la comunidad local
En Argentina hay grupos de WhatsApp, Telegram y Facebook de usuarios de Prusa. Antes de comprar, preguntá si alguien ya la tiene, cómo la consiguió, qué problemas tuvo. La experiencia del otro vale oro.
5. No te apures
Prusa suele lanzar mejoras y revisiones después de los primeros lotes. Si podés esperar seis meses, probablemente consigas una versión más pulida y tal vez con descuento.
—
Preguntas de la gente
¿La Prusa CORE One es para principiantes?
Depende de tu tolerancia a la frustración. Si estás dispuesto a leer, calibrar y fallar un par de veces, sí. Si querés apretar un botón y que funcione, mejor buscá una impresora más cerrada tipo Bambu Lab.
¿Dónde se consigue en Argentina?
No hay distribuidor oficial. La opción más común es comprarla directo en la web de Prusa Research y usar un courier privado para el envío. También podés buscar en grupos de Facebook a alguien que esté haciendo una compra conjunta.
¿Qué filamento usa?
PLA, PETG, ABS, ASA, TPU, y materiales flexibles. Al ser cerrada, podés imprimir ABS sin problemas de corrientes de aire. Eso sí: ventilá bien el ambiente, el ABS desprende vapores que no son sanos.
¿Es mucho más rápida que una Prusa i3 MK4?
Sí, gracias al sistema CoreXY. Pero no esperes milagros. La velocidad real depende del material, la complejidad de la pieza y la configuración. En general, podés esperar un 30-40% más de velocidad en piezas simples.
¿Vale la pena si ya tengo una MK3?
Si tu MK3 funciona bien y no necesitás más velocidad, no. Si hacés piezas grandes o querés imprimir ABS con calidad, puede ser un salto. Pero primero aprendé a exprimir al máximo la máquina que ya tenés.
¿Es ruidosa?
Prusa siempre trabajó en reducir el ruido. La CORE One tiene drivers silenciosos y una estructura que amortigua las vibraciones. No es silenciosa del todo, pero podés tenerla en un living sin volverte loco.
—
Tu primera impresión
Si estás leyendo esto y recién arrancás en el mundo de la impresión 3D, escuchame: no compres la CORE One como primera máquina. Comprate algo más barato, algo que te permita fallar sin sentir que perdiste un sueldo. Aprendé a calibrar, a cambiar una boquilla, a nivelar la cama. Entendé por qué falló cada impresión. Ese conocimiento vale más que cualquier hardware nuevo.
Cuando ya sepas lo que estás haciendo, cuando ya hayas destrozado una cama de impresión y reemplazado un termistor, entonces sí, fijate si la CORE One es el paso siguiente. Pero no al revés.
Fallá barato, que el plástico es perdón. Y si algún día te encontrás con un plato de fideos de PLA en la cama, acordate de mí. Todos empezamos por acá.
—
Fuente consultada: Levante-EMV – https://www.levante-emv.com/economia/2024/11/28/prusa-core-one-nueva-impresora-bc-112145190.html
Contenido orientativo para hobbistas. Con impresoras 3D, boquillas calientes, herramientas y químicos, seguí siempre las indicaciones de seguridad del fabricante.
